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martes, marzo 13, 2007

Minutos Musicales: The Orchids + The Zebras

2 de Marzo de 2007 (Sala Luminiare): The Orchids + The Zebras + Slipslide

Después de haber pasado más de una década desde el último disco de The Orchids, reaparecieron en Londres para presentar su nuevo disco, 'Good to be a stranger' editado por Siesta en nuestro país.

Muchos históricos de Sarah Records como Harvey Williams, y los propios creadores de Sarah, Matt Haynes y Claire Wadd, no quisieron perder la oportunidad de volver a disfrutar de sus canciones en directo. Tampoco los fans de distintas regiones de Europa e incluso Estados Unidos quisieron faltar a la cita.

La formación actual, que no conserva entre sus filas al primer guitarrista que pasó por la banda, Matthew Drummond, y al bajista de la primera época, James Moody, no desvirtuó en absoluto lo que se pudo oir en la sala Luminaire de Londres. El repertorio que fueron desgranando en el concierto correspondía a grandes clásicos de la talla de “obsession n.1”y “welcome to my curious Heart” procedentes de sus discos 'Lyceum' y 'Striving for the lazy perfection' de su etapa en Sarah y de nuevas canciones pertenecientes a su nuevo álbum.



James y los suyos nos regalaron un gran concierto para todos los que hemos llorado con sus canciones, esas que te rompen el corazón instantáneamente a la primera escucha, esas con esa mezcla tan personal de sonidos del mejor pop facturado en los ochenta, a fin de cuentas uno de los secretos mejor guardados de Glasgow.

Su personal sello, a camino entre el mejor sonido nuevo romántico, sus más que nítidos ecos a Orange Juice (al principio adoptaron el nombre de “The Gentle Tuesday”), Smiths, las guitarras de The Durruti Column, la primera época de Primal Scream y su "Sonic Flower Groove", los nuevos caminos electrónicos que adoptarían luego grupos como section 25, ultramarine, new order a mediados de los ochenta con el sello Factory, cuando se pensaban que las guitarras estaban ya extintas y los sintetizadores abrían nuevos caminos hacia algo nuevo. Nadie supo captar como ellos la esencia de la pérdida emocional como ellos lo consiguieron, con canciones como “The York song”.

Su elevado cuidado de la estética, tanto en su música como en sus letras, además de los artworks procedentes de sus singles y álbumes, han servido de influencia a muchos grupos tanto de Glasgow, como de otras partes de Gran Bretaña. Pop independiente del mejor, coetáneos de The Railway children, Josef K, The Shop Assistants y de todo ese movimiento que se llevó a denominar C-86, que supuso un nuevo impulso y un soplo de aire fresco. Todo ello en una época en la que los fanzines fotocopiados con monográficos amateur nos contaban la obra y milagros de muchos grupos que sólo habían editado un siete pulgadas.



Actitud creativa en estado puro. Al final su disco “Unholy Soul”, epitafio de su paso por Sarah fue infravalorado en su momento, ya que si se hubiese editado en un sello más grande hubiera gozado de un notable éxito. Pero aquí han vuelto para dejar algunas de sus mejores melodías en esta nueva etapa. Casi quince años después han vuelto en buena forma con canciones tan pegadizas como “Down to the ocean” y “Take my hand”, que siguen conservando plenamente esa frescura que demostraban a mediados de los ochenta.

Puede que se echaran de menos canciones de sus primeros singles como puede ser la maravillosa “It´s only obvious”, aunque presentaron un repertorio muy bien medido que supo contentar a sus fans, terminando con una inmensa “Caveman” que todo el mundo cantó en alto, como si de una celebración, se tratase. Y es que un grupo que adoptó como nombre “The Bridge”, un declarado homenaje a Edwyn Collins y que fueron la segunda referencia de Sarah, no se podía equivocar.



La sala en que tocaron no podía ser más idónea, un teatro reconvertido en sala de conciertos que posee un ambiente recogido y agradable con un pequeño aforo para aquellos paladares que gusten del (indie)pop más exquisito.

Aparte de los Orchids, también reaparecieron Slipslide y The Zebras. Del primer grupo, procedente de las filas de fortuna pop! y de matinée records ( hogar de los nuevos proyectos de históricos de Sarah como Keris Howards ex_brighter y Amelia Fletcher ex_Heavenly ) ofrecieron un concierto correcto repleto de “jangly” guitars recuperando algunos de sus singles como “Palm House Crawling” de una forma tan correcta como disfrutable.



Después de Slipslide llegaron los Zebras, presentando su disco 'Worry a lot', que contiene alguna de las mejores gemas pop del presente año como ”Car of idiots”. Los australianos han cogido el pulso a un directo muy efectivo, que se disfruta de principio a fin sin parpadear. Sus referencias van más allá de los Lucksmiths y Would be goods, con el tono cogido de sus guitarras afiladas y ritmos acelerados de declarada actitud tweecon un ojo puesto en K y otro en Comet Gain.



Para amenizar la noche entre concierto y concierto, Harvey Williams nos deleitó con algunas de sus custodiadas joyas en forma de siete pulgadas para disfrute de los asistentes. Una noche inolvidable.



Texto. Le Sportique

1 comentario:

360º de Separación dijo...

Guau! acabo de encontrar esta crítica del concierto de los Orchids de pura casualidad....y me parece que anoche contacté con su autor, también de casualidad :-)

Muy entretenido el repaso al concierto, la verdad es que me ha dado una envidia tremenda. No solo por los Orchids, que son uno de mis grupos favoritos, de Sarah, y de Escocia. Si no también por Slipslide, sigo a Graeme Elston desde su primer grupo, Love Parade, y he ido comprando todos sus discos, tanto bajo ese nombre como con Pure, Eva Luna, Astronaut...y ahora Slipslide, es un geniecillo.

Y Worry A Lot de los Zebras es de los mejores discos de los últimos tiempos. Lo dicho, pura envidia.

Saludos,
Manuel Soleado